APROPOSITO DE LOS DAÑOS MEDIOAMBIENTALES
Abortos involuntarios, malformaciones y partos prematuros son algunas de las secuelas del “rockash” de Samaná
La frecuencia de abortos y nacimientos de niños con deformidades fue atípica en Arroyo Barril entre 2005 y 2008
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| El rockash y su impacto en RD. |
Ya han pasado ocho años, pero Amparo Andújar Maldonado no lo olvida. Perdió a su primer hijo cuando se aproximaba al quinto mes de embarazo.
Tampoco borra de su mente que dio a luz a una criatura desfigurada, con malformación craneal, algo incomprensible para una mujer saludable de 27 años a quien no le faltaron doctores ni enfermeras.
Pero Amparo no fue la única. Entre los años 2005 al 2008, la tasa de abortos y nacimientos prematuros repuntó de forma súbita en el barrio Encantado de Arroyo Barril, un poblado rural y costero, de clase trabajadora, al norte de la República Dominicana. Una zona rica en tesoros naturales como la Bahía de Samaná, santuario mundial para las ballenas jorobadas.
La amiga de Amparo, Rosa María Andújar, también cayó en las estadísticas. Dio a luz un niño con los intestinos expuestos y seis dedos en manos y pies. El bebé murió poco después de nacer, en julio de 2008.
Meses más tarde, otra vecina, Maribel Mercedes, dio a luz siameses que murieron en corto tiempo. Cinco criaturas también nacieron con onfalocele o intestinos expuestos, entre agosto y noviembre de ese año, en los vecinos barrios Los Róbalos, La Pascuala y el Gri-Gri. Solo uno de ellos sobrevivió.
Al preguntar a Andújar Maldonado qué explicación han dado las autoridades sanitarias a su aborto y a la inusual repetición de casos en la región, su respuesta es escueta: “Ninguna”.
La vivienda de Amparo se ubica a menos de medio kilómetro del muelle y durante el embarazo acudía regularmente a la playa “a coger fresco”.
“Yo creo que fue a causa de eso”, añadió.
Al decir “eso” se refiere a las toneladas de cenizas de carbón que permanecieron abandonadas en el puerto Juan Pablo Duarte de Arroyo Barril durante casi cuatro años. Montículos con más de 27 mil toneladas de residuos grisáceos que llegaron desde la planta de carbón AES en Guayama, Puerto Rico, y que fueron descargados, a pasos de la costa, a la intemperie y sin un plan de manejo, a partir de octubre de 2003.
- Origen y Vertido: Aproximadamente 30,000 toneladas llegaron a Manzanillo en 2003 y 50,000 a Arroyo Barril en 2004. Las cenizas provenían de una planta térmica en Guayama, Puerto Rico, gestionada por AES Corporation.
- Impacto Ambiental y Humano: Las cenizas fueron depositadas al aire libre, lo que causó una severa contaminación del suelo y el aire. En Arroyo Barril, entre 2005 y 2008, se reportaron abortos involuntarios, partos prematuros y nacimientos con malformaciones severas en la comunidad, lo que generó un repunte atípico de estos casos.
- Respuesta Legal y Acuerdos: La crisis generó protestas y demandas locales. En 2007, AES fue obligada a recoger las cenizas y pagar acuerdos.
- Acuerdo de 2016: En abril de 2016, tras un acuerdo en un tribunal de Delaware, EUA, el gobierno dominicano, mediante la gestión de fondos, indemnizó a los afectados de Arroyo Barril con parte de los 37 millones de dólares acordados con la empresa.

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